sábado, 21 de marzo de 2015

Veintiuno de marzo

Me gusta esa felicidad que llega de la nada, me revuelve todo! Hace tiempo que no escribo y creo que hoy es el día indicado para hacerlo. Porque hoy es un día importante.  Oficialmente ya se acabó el verano pero no el calor y el equinoccio de otoño ya se presentó para recibirlo con un abrazo.
El 21 de marzo de 1999, la UNESCO establece el Día mundial de la poesía, me parece hermoso. En Europa es llamado "Primavera de los Poetas" y en Colombia "Común Presencia de los Poetas".
Además se celebra en el mundo Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.
Hoy escribiré de mi.  Aprovechando que es 21 de marzo y me he convertido en el testigo más sublime de mi humanidad, amar y ser amada.  El amor es la base de nuestra existencia y nos hará bailar día a día porque es lo que nos hace nacer una sonrisa verdadera en la cara.
Descubrirme por dentro y sentir cierta magia en la libertad que me lleva hacia los años a encontrar mi lugar donde lo más importante es hacer lo que siento, amo y vivo.  Y así avanzo quitándome peso de la espalda.
Tropecé pero soy yo. He sido yo todo el tiempo.
Se trata de esperar pero no de tiempo sino de esperanza.
Quise ser tantas cosas que tuve que escribirlas para entenderlas, quise ser tanto dolor que tuve que llorar sola en posición fetal para eliminarlo.  Finalmente me quedo escribiendo desde entonces y me convertí en mi propio salvavidas.  Desperté, miré hacia mi interior y ya no estaba nublado.
A renacer yo con el mundo y el mundo con todos!
Primero meditar, ser feliz y luego el amor sucede por sí mismo.  Entonces estar con otros es hermoso y estar solo también es hermoso. Por consiguiente también es simple, no dependes de otros y no haces que otros dependan de ti, siempre existe una hermandad.  Nunca se convierte en una relación, siempre es un "relacionarse".  Te relacionas pero no creas un matrimonio, el matrimonio surge del miedo, el relacionarse surge del amor.  Uno se relaciona mientras las cosas se dan bien.
Es increíble cómo pasa el tiempo, vamos superando obstáculos, sintiendo la satisfacción de que el esfuerzo valió la pena.  Amando más a quienes tenemos, acumulando recuerdos, experiencias, y nos vamos haciendo un poco más sabios, mas grandes. para este nuevo año de vida quisiera seguir aprendiendo, creer, sacarme esos miedos, poder vivir tranquila y por último que buenas personas se crucen en mi camino. Agradecida por tener una familia tan bacán como la que tengo, porque me ha ido bien, por los verdaderos amigos y por los que alguna vez me conocieron de verdad.
Un recordatorio más de que todas las fechas del calendario son memorables, todos los días y sus horas son irrepetibles, irremplazables y absolutos; y que la vida, con todo su horror y belleza, con toda su ferocidad y posibilidad, con toda su grandeza, sólo transcurre ahora.