Sé quién era esta mañana pero creo que desde entonces he cambiado varias veces hasta convertirme en un mineral de cuarzo que indica tu estadía en el purgatorio. Era humana al despertar, luego fui mutando en miles de formas me convertí en un oboe, un peine, un maldito selenita, pasé por sueños cromáticos, purpureos, azulados y por todos los estados de la materia. Fuí todo hasta ser lo que soy para volver a la nada de ser humano.
Es la metamorfosis ambulante de que todo esto es mierda, mi mano ha sido maldecida y mi mente bendecida por la locura que hace la guerra eternamente a sentirse desvalidas casi a punto de caer porque también el cuerpo es humano. Y siento frío y nuevamente es de mañana, necesito impetuosamente despertar y nadar con los peces de formas extrañas en un mar contaminado que ensucia la mente hasta que te agotas y lloras y no eres más que un maldito puto humano.
