lunes, 12 de abril de 2010

En mi lugar favorito


Desde este punto de vista veo dos líneas paralelas alejarse formando un punto negro, descubro la perspectiva de enjuiciar manejando mis pecados no escritos.

Existe un mantel blanco lleno de misterios con líneas paralelas que se abren, el trayecto de mi mano al escritorio está lleno de complicaciones y de cálculos intuitivos dogmáticos. Es por ésto que se eleva mi posición suavemente hasta tomar posición de llanto.

Dos colores de mil lugares distintos millones de gritos en dos posiciones aparentes. Desde el interior de un cadáver surgen nuevas células, lágrimas en forma de túnel la fragilidad que tiene un momentos es la que eleva situaciones a medidas específicas y a condenas cruciales.

Por sobre los puntos de vista todo es parejo, dos visiones paralelas sin modificaciones, la imposibilidad de elevar la vista en el momento justo y dejar caer sobre los acontecimientos la abstracta visión de una razón olvidada es lo que posibilita a dos puntos de vista que formen un ángulo afilado.