Con el tiempo uno aprende diferentes cosas. Con el tiempo aprendí del silencio, de las desconfianzas, de las ausencias, entendí que todos podemos estar rodeados de gente y aún así estar solos.
Con el tiempo he aprendido cuánto duele estar de pie y no caer. Y las pocas veces que uno se cae trata de levantarse tan rápido que nadie se de cuenta de que estuvo en el suelo, que uno mismo no lo sienta.
Me ha enseñado la vida lo que duele inventar una sonrisa y mantenerla, lo difícil que se hace que parezca verdadera.
He sido testigo y víctima de lo que es guardar lágrimas y sentir un inmenso nudo en la garganta y un vacío en el pecho.
Sé lo que es sentirse morir y querer gritar, pedir ayuda y estar muda... ver salir las palabras pero que nadie pueda o quiera escucharlas.
Sé lo que es realmente necesitar llorar y que las lágrimas corran frías por la piel o que éstas no quieran salir y desgarren todo por dentro.
Hoy se también lo que es necesitar un abrazo, una caricia y ser tan cobarde como para renunciar a ellos por miedo a pedirlos, de no permitirse un momento de sensibilidad, de inventar ser fuerte cuando lo único que quiero es desvanecerme en el viento.
El tiempo enseña desconfianza, traiciones, mentiras encontradas y verdades escondidas.
Con el tiempo se aprende a odiar, a respetar y a ignorar los detalles íntimos de las personas.
Con el tiempo uno se da cuenta cuanto acepta y no deja de doler como siempre pensé y simplemente significa que he dejado de luchar contra un muro de piedras al saber que todo está perdido y que poco queda por hacer.
Con el tiempo cuando uno crece se ven claras algunas cosas que eran confusas, aunque al entenderlas me doy cuenta que no eran lo que creía y que no estaba tan equivocada, pero ya es tarde para volver atrás ya es así, sólo me queda aceptar.
Pero...
Mas de alguna vez alguien aprende como yo a odiar el tiempo porque cuando queremos que pase rápido parce detenido y cuando se desea con el alma que quede detenido ahí es cuando escapa,
cuando queremos que nos enseñe jamás llega.
Pero en el instante en que quiero dejar de ver y darme cuenta él se esfuerza por mostrar todo junto y logro entender el juego de la existencia vendo todo lleno de mierda y me encuentro con personas inocentemente crédulas que lo llaman tiempo y que son sólo momentos que representan nuestros estados de ánimo.
Escrito de aproximadamente 10 años atrás que encontré por ahí y me desgarró el alma.
